¿Por qué se desinstalan automáticamente los drivers de NVIDIA?

Actualizar Windows tiene, en ocasiones, efectos inesperados sobre otros componentes del equipo, y los drivers no se libran de ello. Si te preguntas por qué el driver de NVIDIA se desinstala una y otra vez, lo más probable es que Windows Update esté reemplazando o alterando el controlador que tienes instalado.
¿Por qué el driver de NVIDIA se desinstala una y otra vez?
Windows Update es la causa principal por la que los drivers de NVIDIA, o de cualquier otra tarjeta gráfica, parecen desaparecer sin motivo aparente.
Cada vez que el sistema instala actualizaciones —incluidas las de mayor calibre, como las actualizaciones de funciones 25H2 o 26H2—, Windows Update puede instalar o sustituir el controlador de la gráfica siempre que encuentre uno compatible.
Si Windows coloca un controlador de pantalla distinto, la aplicación NVIDIA App es capaz de detectarlo y ofrecerte la opción de descargar e instalar la versión más reciente del driver.
Eso sí, en algunos casos la NVIDIA App no está disponible para gestionar el controlador, o Windows termina instalando una versión diferente del driver.
Parte 1: consulta la versión de tu driver de NVIDIA y evita que Windows lo modifique
Para que los drivers de NVIDIA dejen de esfumarse tras cada reinicio, hay que cortar el problema de raíz: impedir que Windows Update pueda tocarlos.
Paso 1. Haz clic con el botón derecho en el icono de Windows (o en el botón de Inicio) y elige “Administrador de dispositivos”.
Paso 2. Despliega la sección “Adaptadores de pantalla”. Lo habitual es que aparezca al menos una entrada ahí. Comprueba que no muestre ningún símbolo de advertencia.
Paso 3. Pulsa el botón derecho sobre esa entrada y selecciona “Propiedades”.

Paso 4. Revisa la versión y la fecha del controlador. Si hace falta, selecciona “Actualizar controlador” y sigue los pasos que aparecen en pantalla. Si el driver no aparece en absoluto, tendrás que buscarlo en la web de NVIDIA.
Paso 5. Abre la página de drivers de NVIDIA.
Paso 6. Introduce los datos de tu tarjeta gráfica tal y como figuran en el “Administrador de dispositivos” o en el manual de la propia tarjeta.

Paso 7. Descarga el controlador e instálalo en tu equipo.
Parte 2: impedir que Windows Update modifique los drivers
Parte 2 – Evita que Windows Update modifique los controladores
Cuando ya tengas instalada la versión correcta del controlador, el siguiente paso es impedir que Windows Update la reemplace con alguna otra más adelante.
Paso 1. Abre “Configuración” y entra en la sección “Sistema”.
Paso 2. Desplázate hacia abajo y elige “Información”. Dentro de esa pantalla, haz clic en “Configuración avanzada del sistema”.
Otra vía es recurrir al comando Ejecutar (“Win + R”), teclear “sysdm.cpl” en el cuadro de texto y confirmar con “Enter”.

Paso 3. Sitúate en la pestaña “Hardware”, en la parte superior de la ventana, y selecciona “Configuración de instalación de dispositivos”.

Paso 4. Marca la opción “No” y pulsa “Guardar cambios”. Se te pedirá confirmar la acción y, después, deberás aplicar la configuración desde la pantalla anterior.

Paso 5. Reinicia el equipo.
Paso 6. No olvides instalar la aplicación de NVIDIA y aprovecharla para detectar, programar y descargar los controladores estables más recientes.
Solución alternativa – Revisa la conexión física de la GPU
Si la tarjeta gráfica dedicada no aparece en ninguna lista o desaparece al azar en cada inicio, puede que sufra algún daño físico o que no esté recibiendo la energía que necesita.
Paso 1. Apaga el PC, corta el suministro de la fuente de alimentación y abre el chasis.
Paso 2. Retira la gráfica de la placa base y examina su conector junto con la ranura PCIe, buscando desperfectos visibles o suciedad acumulada.
Paso 3. Con un aerosol de aire comprimido, elimina el polvo y cualquier residuo que haya quedado en los conectores y en la placa.
Paso 4. Si tu placa base incorpora otra ranura PCIe compatible, prueba a montar la gráfica en ella para averiguar si la ranura original tiene algo que ver con el problema.
Paso 5. Comprueba de nuevo que el cableado de la fuente queda bien conectado a la tarjeta gráfica.